Visita del Obispo de Toledo a Vallecas el 13/08/1796

Descripción del lugar de Vallecas.

Vallecas es un lugar, aldea de Madrid, sujeto a su jurisdicción, vista a una legua de esta capital, saliendo por la puerta de Atocha, y camino de Valencia: es pueblo de setecientos vecinos poco más o menos; viven de sus labores sin otros frutos que trigo, cebada y legumbres, con algunas viñas, que producen de diez a doce mil arrobas de vino: la cosecha de gramos por quinquenio, el trigo a cuarenta mil fanegas, y la cebada de cincuenta a sesenta mil: el modo de vivir de la plebe se redujo a las muchas tahonas, que aquí hubo, que llegaron a ser setenta, en las que se empleaban de ocho a diez vecinos en cada una, sustentaban sus familias con ese ejercicio y no se experimentaban las necesidades que hoy padecen, porque reducidas al número de diez son pocos los empleados y muchos los menesterosos.
planominiatura
Se ignora el principio de su fundación, y sólo se sabe que en ese valle hubo unas casas, y que con motivo, de despoblarse el lugar que llamaron Torrepedrosa, varios de sus vecinos vinieron a poblarle, quedando allí sólo la iglesia, que hoyes ermita agregrada a esta parroquia, con la advocación de nuestra señora de la torre, distante a media legua: hay otras ermitas inmediatas, una en el camino que sale para Madrid llamada a San Antón, otra llamada del Sepulcro, como se va a Villaverde y al camino de Arganda la de San Roque, y al camino de Vicálvaro la que llaman la del Humilladero, por finalizar allí el viacrucis. Hay sólo una parroquia cuyo título es San Pedro Ad- Víncula, se celebra en su propio día primero de agosto, con sermón y música que se costea con los frutos de varias tierras que tiene el Santo.
Dista de Toledo doce leguas y en su circunferencia, varios lugares, como son al poniente Villaverde, también aldea distante, una buena legua. Al medio día la Villa de Perales propia del Sto. de este título, dista a otra legua. A oriente el lugar de Vicálvaro, a distancia de media legua; su jurisdicción o término se dilata poco y contendrá de oriente a poniente de legua y media, y de norte a mediodía poco más de dos leguas y su circunferencia de cuatro a cinco.

No tiene río y sí solo dos gavias o arroyos no permanentes y que sólo corren cuando son muchas las aguas, unas que vienen del Prado que llaman de Pavones, que juntas con otras que bajan de la fuente llamada Carrantona, se unen y pasan por medio del pueblo. Lo mismo que sucede con las que bajan del cerro de Almodóvar, unas y otras han ocasionado algunas ruinas en las casas y están expuestas a la misma fatal suerte por falta de providencia, pues aunque tienen, bajando de la iglesia para la plaza, un puentecillo, está tan derrotado que se hace intransitable, motivo por el que en tales casos, ni aún los sacramentos pueden administrarse.

Habiendo dicho que este terreno produce sólo granos y vinos, está visto que no tiene otros plantíos y más árboles que los que por últimas reales disposiciones se han plantados como son algunos llamados negros, otros blancos y otros bien inútiles, cuyo plantío a orilla del arroyo que baja de Pavones, empieza desde su Prado continuando hasta el lugar y siguiendo después, finalizando al camino que sale a Perales: tiene un estudio de gramática bien dotado y con ella también se enseña retórica saliendo tan bien aprovechados los discípulos como lo manifiestan los muchos que vienen a aprenderla.

Dos hospitales, una llamado el viejo, su fundador el caballero Albar Gardier Rivadeneira, del consejo del señor don Enrique IV, quien en los bandos que tuvo en Castilla, por los años de1473, sirvió a su majestad con la lanza en la mano. Aunque no consta fuese natural., pero sí que tuvo hacienda copiosa, dejándole bien dotado, pero perdidas sus rentas casi en el todo, ha quedado sólo lo que basta a recoger pobres forasteros que llegan enfermos y conducirlos al Hospital General. Fundó también un Beaterio para dejar recogidas en el a sus hijas, nietas y deudas con motivo de su ausencia a la guerra, y temiéndose de sus contingencias. En él observaron la regla de San Francisco, pero hallándose mal asistida de los regulares a los que estaban sujetas dejaron el hábito y regla dicha sujetándose al ordinario, entonces Don Juan Tabera, Arzobispo de Toledo, de quien recibieron el hábito de San Bernardo. Se mantuvieron en él hasta el tiempo del Cardenal Siliceo, que compadecido de las incomodidades que aquí padecían, con permisión del patrono y licencia del Cardenal Juan Pagio Legado ad latere en estos reinos, se trasladaron a la Villa y Corte de Madrid, conservando el nombre de las Ballecas, y también el título de Piedad, con que se nombraba y nombra la que fue su iglesia.

El segundo hospital, llamado el Nuevo, con el título de San Ignacio, es fundación de Don Ignacio Moncada, cura que fue de esta parroquia. Tiene dos alas, una para hombres y otra para mujeres, señalo para su curación. Ocho camas y cuatro para convalecientes, dotándole con varios juros, que paga la Villa de Madrid, que agredados algunos otros bienes, en tierra y en casas que les ha dejado la piedad de los fieles, componen lo suficiente para otro fin y también para un capellán que cuida de los enfermos y del cobro de sus rentas.
Las enfermedades que comúnmente se padecen son, hidropesías, obstrucciones, fiebres tercianas notas y otras enfermedades, todo originado de la situación del pueblo baja y húmeda las que se curan con el método regular que acostumbran los facultativos según sus reglas.

El numero de muertos, actualmente es de treinta poco más o menos, y el de nacidos de setenta a ochenta. No tiene fábricas ni aguas minerales, no otra cosa de las que comprende el interrogatorio, conducente a ilustrar la historia. Se refieren algunos sujetos de literatura, especialmente regulares, que han obtenido en su religión las superiores plelacías, algunos togados, que me dicen que obtuvieron varios empleos, entre ellos un Don Matías Aguiluz, que murió fiscal de guerra, otro tal Dabila, regente de la audiencia de México: que es cuanto puedo informar, obedeciendo el mandato de su excelencia, y lo firmé en otro lugar a trece de agosto de 1776.
Para más claridad incluyo el mapa, que aunque rústico puede conducir al
historiador que pretende estas noticias.


Dr. José Antonio Malneros

Se advierte que el prado de Pavones de donde bajan las aguas que se incorporan con las de Carrantona y las que bajan del camino de Madrid, tienen su situación al norte, y las que descienden del cerro llamado Almodóbar vienen del Oriente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *