Anécdotas y Curiosidades del templo Parroquial S. Pedro ad vincula

El templo parroquial y Parroquia, empezó a existir a partir del Siglo IX, cuando al parecer una pequeña comunidad cristiano-visigoda tomó posesión de este lugar. Juan Luis Martín Prada, estuvo realizando estudio sobre la misma y nos ha dejado algunas notas al respecto.

El Templo que hoy contemplamos, en su conjunto, es Obra de Juan de Herrera, (arquitecto que llevo a término el Monasterio del Escorial), sobre uno ya existente de carácter mudéjar del cual no queda más que la torre hasta el campanario y su asentamiento y capilla interior y baptisterio, al menos. Algunas anécdotas: El interior del templo está lleno de enterramientos en el subsuelo, como la mayoría de los templos antiguos. Ya que no existían entonces los Cementerios: curiosamente había una caja-féretro común en los templos que se utilizaba para recoger el cadáver y traerlo al templo. Sacaban el cadáver con una sábana y así lo depositaban en el interior de la sepultura. Si por algún motivo venía con caja propia era depositado con ella. (estos detalles figuran en el Libro de Defunciones del Archivo Parroquial). En el presbiterio, está enterrado: Dr. D. Thomás Desclamilla Dávila, Cura propio de este lugar de Vallecas, al lado del Evangelio. Ya en el Siglo pasado, año 1834, cuando ya se construyeron los Cementerios se dejó de enterrar ordinariamente en los Templos. Aquí en Vallecas se habilitó un terreno que se dice es de la Hermandad del Santo Refugio de Madrid para la construcción del mismo.

En el subsuelo del templo a unos 15 o 20 metros de profundidad, existen unas galerías subterráneas fabricadas con bovedilla de ladrillo, que fueron refugios antiguos de cuando la guerra pasada, con entradas por el exterior del templo. También hay otras galerías tuneladas que se dirigían al exterior en la zona norte y este (se desconocen sus razones).

Existe un pozo en el interior de los locales y otro en el antiguo patio interior de la Casa Parroquial. Tienen su razón de ser: pues antiguamente por lo general la mayoría de las casas bajas tenían su propio pozo, pues la Villa de Vallecas el subsuelo era una gran balsa de agua. De ahí se daba el caso de la abundancia de enfermedades: Hidropesías, etc…, motivadas por estas circunstancias, según comentan los facultativos del Hospital Nuevo de Vallecas-villa. Otros detalles importantes se encuentran en el Inventario de la Parroquia del año 1913.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *